De la música a la oficina de coordinación

Sep
25
2019
Lleva casi 16 años enseñando música, cuatro en Bachillerato, hoy se siente muy optimista frente al desafío de ser el Coordinador Docente del Programa. El profesor Bossart, nos habló de los desafíos de su nuevo cargo, sus proyectos y lo que piensa de los movimientos y los cambios sociales actuales.

¿Cómo se puede compatibilizar su profesión de músico con lo de coordinador curricular?

Más bien la música no se compatibiliza mucho con mi nuevo cargo, pero nace de un interés por querer educar. Me interesó este puesto porque era un lugar en el cuál puedo encontrar a los jóvenes a través de otras necesidades no sólo con la música, aportándolos a crecer, entender y ayudarlos a tomar ramos. Con estas cosas concretas, uno les puede ayudar y servir para que ellos crezcan y logren hacer su camino de vida.

¿Qué ha sido lo más difícil de este cargo?
Hay momentos que echo de menos la clase de música, el colegio donde hacia clases y otras actividades, pero por otro lado, también todo esto  ha sido interesante y para nada complicado.

¿Cómo ha sido su experiencia como profesor de música en Bachillerato? 

En Bachillerato las clases de música han sido distintas a las que hacía en los colegios, no es una repetición, lo novedoso de acá se debe al trabajo en conjunto con la Prof. Juana Millar, quien me propuso una metodología bastante novedosa de cómo enseñar y evaluar. En todos estos años me he encontrado con alumnos entusiastas y contentos de como se ha realizado este curso. 

¿Qué piensa de todos los movimientos sociales que han salido últimamente?

Pienso dos aspectos, por un lado que hay un deseo justo y verdadero de respetar a la persona en su totalidad, en su dignidad como persona. Todo esto se entiende por los abusos y la discriminación que ha habido a todo nivel en  universidades,  colegios y la iglesia.  Esto es un llamado, “es como si su corazón exigiera que nos tratemos con un respeto y una dignidad absoluta” porque el ser humano tiene un valor absoluto que merece ser tratado como algo sagrado.  Por otro lado, veo que estos movimientos también fácilmente se pueden instrumentalizar y pueden tomar caminos y decisiones injustas o arbitrarias, como lo he visto en algunos casos,  son parciales, piden algo, pero no van al fondo.
Uno respeta a una mujer no porque es mujer o porque es hombre, uno respeta porque es persona, yo creo que falta llegar a eso como lo más profundo, yo no voy a respetar a alguien porque es homosexual, lo voy a respetar porque es persona, si es homosexual, heterosexual o bisexual eso es secundario.

Lo que he pensado varias veces es que encuentro una mentira decir que el centro de la persona es su identidad sexual,  yo me defino como esto, yo me defino como esto otro,  creo que la persona es más que una identidad sexual.

¿Qué espera aportar en Bachillerato?

Como coordinador me gustaría servir en el camino universitario de los jóvenes, al camino de vida de los estudiantes en el ámbito universitario. Quiero aportar  junto al trabajo de profesores, estudiantes y funcionarios,  para que cada uno desde su parte, ayudemos a que los alumnos sean tratados justamente en el ámbito de la prosecución de una carrera. Mi objetivo es ayudar a que el cuerpo de trabajo de Bachillerato, trabaje de una manera tal, que facilite la gestión y los estudios de los alumnos. 

¿Habrá nuevos cambios en  la oficina de coordinación?

Tenemos algunas ideas que no están todavía conversadas, cualquier coordinador que llegue va a rescatar lo mejor del anterior y también corregir y fortalecer otras. Yo tengo algunas ideas que nacieron siendo profesor de aquí y que me gustaría mejorar, vamos a ver si funciona. Todo esto se irá dando con el diálogo con la jefatura y las conversaciones con los profesores.  
 

 

Paola González F.