Estudiante de Bachillerato añora practicar música, pero no lo ve como profesión.

Mayo
9
2018
Valentina López Gallo atesora la música como una necesidad interna, que práctica desde los 11 años, su interés comenzó al ver a su hermana menor muy motivada con el violín. Ambas, desde niñas son apoyadas e incentivadas por su mamá.

La primera experiencia  en público fue en la orquesta de Illapel, lugar de residencia,  practicando con el violoncello. A través de distintos proyectos  pudo,  durante tres años, participar en encuentros internacionales, con  intérpretes de Viña del Mar de Chile y otros músicos procedentes de Argentina y Brasil. Los encuentros eran organizados por la Municipalidad de Viña.

Valentina contó que se interesó  primero por el clarinete y al no contar con ese instrumento se dedicó al violoncello, que le facilitó su profesor. Luego, su familia se trasladó a la Serena donde tuvo la oportunidad de participar en la Orquesta Filarmónica  Antena, mientras su hermana continúa en la orquesta Sinfónica  Antena.

Al ingresar a la Educación Superior decidió venirse a Santiago, dejando familia e instrumento para ingresar  al Programa de Bachillerato de la Universidad e iniciar un proyecto de vida más independiente que es apoyado por su madre. ”Estoy en un proceso de cambios, de maduración, más independiente, viviendo sola por primera vez, acá en Santiago”, expreso.

Valentina López señaló lo difícil  que ha sido este cambio y está pensando en continuar con su música; siente la necesidad de retomar esto, aunque aclara que no es su profesión y cree que si  se dedicara   únicamente perdería el sentido que tiene para ella la música. “Deseo volver a ese escape, a sentir ese  desahogo. Estoy viendo la posibilidad de traerme el celllo”.

En cuanto a su vocación, dice no tener claro cuál será su carrera le gusta el área de salud, se siente atraída por la medicina, oncológica o psiquiátrica, orientada al área infantil. No se ve en la pedagogía. Cuenta que trabajó con niños en el chuek e Cheese en la Serena, pero era un contacto esporádico, que le ha permitido darse cuenta que le gustan. “Era baile y había mucha empatía, pero no me veo estudiando pedagogía”. puntualizó.

Agregó “Me gustan más las actividades de voluntariado trabajé en Techo para Chile un año y me sentí  bien”.

También el tema del idioma me gusta. A los 15 años me regalaron un viaje  donde familiares por 15 días a Inglaterra. Hablo inglés y me  eximí de esta asignatura. Leo y veo películas en inglés para mantener el idioma

“Agradezco a  mi mamá. Ha sido un pilar para mí. Siempre ha mantenido abierta su mente a opciones para lograr nuestros objetivos”.

En la actualidad, Verónica debe enfrentar su mayor desafío que es conseguir su nacionalidad chilena. Nació en Colombia, pero  ha vivido en Chile desde niña, hizo básica y media, se siente más chilena que colombiana.  Tiene visa permanente;  su mamá y hermana ya tienen la nacionalidad. Sus papeles están detenidos para una firma y eso le impide tener cualquier beca. Pese a que ya renunció a la nacionalidad Colombiana todavía no le dan la nacionalidad chilena y no puede optar a ningún beneficio para estudiar.